S.H.I.T

Últimamente me he sentido un poco desubicado. No sentía algo así desde que faltaba a clases en el bachillerato, la incertidumbre, la sensación de flotar en un universo desconocido, sin un plan de vuelo. He tratado de aterrizarme, pensando que tal vez asi se deba vivir. Luego me echo a reír y prendo un cigarrillo.

Cómo quisiera apagarlo en mi mano, torciendo los labios con la mirada de Clint Eastwood, y la dureza de Charles Bronson (como quisiera poder hacer muchas cosas que los tipos duros hacen en 35 milímetros); sólo que en la realidad sería algo doloroso y estúpido. Como muchas otras cosas dolorosas y estúpidas que insisto en hacer. Así que lo lanzo a la calle y me voy.

-Qué tal todo, colega?- Este tipo es otro escritor que encuentro a veces. Un poeta, más exactamente. Igual de maldito a mi, pero con una prosa mucho más extensa y variada. Una verdadera fuente de blasfemias. Es por eso que no lo evito, de la manera en que evito a casi todos los que me hablan estupideces.
-Ando de lujo, trabajando un poco- respondo, enfatizando el “lujo”.
-De lujo como la mierda, querrás decir- dice juzgando mi aspecto.
-Bueno si, como mierda fina. Mierda glamorosa, maquillada y con diamantes.
-Cooño! debes darme de tu mierda, suena fascinante!
-Suena, hasta que la pruebas. es la vieja y confiable MIERDA.

Y en realidad así es. Nunca sabrás pasar una resaca ajena. El más callado es el que más pelea. El más fuerte es el que más sufre. El más ebrio es el más sabio.

-Algunas cosas no deberían pasar, pero como dicen, “la mierda pasa”, no?
-Todo el tiempo. PERO-y he aqui un gran PERO-, no puedes ver como te llueve excremento del cielo, sin patear algunos traseros, si te abstuvieras de aquella satisfacción, serías un auténtico IDIOTA.
-Eso me gusta. ¿Qué más puedo decir? te has convertido en un jodido predicador!- y reímos simultáneamente, pensando en aquella ridiculez.

Y es cierto. Me han jodido de la misma manera en otras ocasiones, es por eso que conozco mi lugar, y es por eso que no puedo dejar que las cosas sigan sucediendo así.

-Mira, Demonio-me llama así, no se por qué pero me agrada-. Sabes que estás de culo en el infierno, pero eso no es lo malo. Lo macabro e interesante de todo es el gusto por ello, en realidad nos gusta sufrir así, no podemos evitarlo.

-Sabes? todo esto me recuerda una frase que ví en cierta película:

Si la leche me sale agria, no seré la putita que se la beba…

Recuerdo que él hablaba de la suerte. Quienes le temen al azar de la vida, dicen que la suerte es para los perderores. Prefieren gastar sus fuerzas en cosas y en gente que al final, escupirán en sus caras de todas maneras. En cierto punto, somos todos unos perdedores, y nos dejamos derribar por la muerte. Ella es la única en la que confiaría, sabe mantener una promesa. Insisto pues, en que la suerte no me ha tratado bien, y quiero verle la cara para romper una botella sin remordimiento alguno.

-La suerte es lenta, Demonio. Se toma su tiempo. Fúmala, bébela, apuñálala si quieres.
-Es lo que he estado haciendo, he sido paciente. Pero ha sabido engañarme, la muy cabrona.
-En ese caso tienes dos opciones: llena con amor una jeringa, o llena con odio un revólver. Orina las tumbas.
-Escupe a los amantes en las calles
-Viola a las novicias en los campos (esa fue estremecedora y agradable)
-Droga al sacerdote, emborracha a la multitud!
-Quema los santos, roba la corona…
-Podríamos hacer una canción con esto, algo salvaje- le dije, después de anotar mentalmente

no olvides esta conversación.

-Si, sería un delirio sónico algo psicópata- reafirmó, con una sonrisa que movió su cigarrillo hacia un lado.

Maldito psicópata. Siento que en unos años podría ser famoso, por escribir las blasfemias que guarda, o por haber salido en una tarde de domingo, a balear a los transeúntes. Si deshecha la segunda opción, estaré profundamente decepcionado.

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Published in: on septiembre 2, 2009 at 9:42 pm  Dejar un comentario  
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El Dolor

En el bar de siempre, con la misma gente, resaltaba mi voz gritando desesperadamente; al primer ebrio que pude arrastrar hacia el callejón. En mi enrojecido rostro se veía, no era yo el de siempre, el de cada viernes.

“GOLPÉAME!!” Le gritaba. “VAMOS, MALDITO BASTARDO, MUÉSTRAME LO QUE TIENES!!!”.

Era obvio. Al contrario de muchos otros, ansiaba dolor… Sentir tanto dolor como pudiera soportar hasta caer. Puño tras puño, perder el sentido / Puño tras puño, tras puño; borrar la línea que separa el dolor del placer, como si fuera hecha sobre arena. Liquidarlo definitivamente: No quería volver a sentir dolor, frustración por la propia debilidad.

De hecho, qué demonios! no quisiera volver a sentir nada.

“Nunca me asustaron los problemas/ni le tuve miedo a las peleas/
qué podía hacer un tipo como yo?”

El mismo tequila que quemaba mi garganta, me recordaba sin parar: habían sido muchos dolores seguidos. Algunos lo llamaban hipocondría, otros “mala suerte”; pero nadie los veía llegar, siempre estuve inexpresivo. Ya nada de eso importaba. En ese momento sentía un repentino miedo, que iba y volvía. Sumado al tequila, me estrangulaban.

Como un delgado cable, de manera casi quirúrgica. Ese miedo al dolor, el mismo que quisiera exterminar golpeándome con todo, con todos; rompiendo botellas–QUEBRANDO NUDILLOS!!, hasta no sentir más nada. Preparado para cualquier embestida, durmiendo con un revólver bajo la almohada.

La próxima vez que venga la frustración, el dolor o el miedo, será mejor que me encuentren ebrio, así podré recibirlos caballerosamente e invitarlos a una cerveza.

“Sólo tengo dos puños: el derecho y el izquierdo.
Con cuál quieres que te rompa la cara?”

De momento escuchando:
El Ritmo del Garaje
Por Loquillo y Los Trogloditas

Published in: on junio 13, 2009 at 3:24 am  Dejar un comentario  

Old No. 666

La última bocanada de este cigarrillo sabe a lo único que puede: a humo.

Aborrezco a los modernos romanticistas que adornan inútilmente cada frase, para sentirse más intelectuales. Eso es, más dignos de una copa de vino barato para mirar obras por horas enteras, haciendo gestos de “si, oh, que interesante”.

Por eso no pienso en verso. Lo mío son palabras impulsivas, instintivas, inconexas si se quiere. Es incluso mejor. Es como la felicidad. No es perfecta, son sólo trozos.

Piso la colilla que luego me mira prostituida y deshechada (en ese orden), y sigo acariciando la calle. Saltan chispas a mi paso en el asfalto, esta noche me siento mas eléctrico que nunca. Quiero ser imprudente, agresivo y despiadado! Quiero mi dosis de desenfreno!

Necesito un trago. Una cerveza? hmm no! una botella mas grande. Mi botella de bourbon; la única chica que, sin curvas voluptuosas me da las noches mas salvajes!

Quiero estar con ella. Con muchos o pocos, pero especialmente con ella. Saltar, patear, gritar en el frío de cualquier noche.

Reirme. Reirme! JAJAJAJAJAJAJAJA!!! Me río de mi muerte, la veo y me ve, y mi risa vulgar, habla. Habla y dice “que te den por culo!”

Ella lo sabe (pero por supollo!), y por eso anda tras de mí en su Dodge Charger del 69 (negro,como cualquier cliché funebre), que suena como la indigestión del demonio, a quien personalmente le recomendé un sitio o dos para ligar buenas chicas.

El auto?  Anda en él por una de dos razones (o por las dos): I. Alguno de mis gustos aberrados por la potencia arrolladora.

II. Tal vez es la única maldita máquina que alcanza la velocidad a la que ando, aunque tarde o temprano me alcanzará, pero RAYOS Y CENTELLAS! No quiero morir con dignidad, sólo con estilo! quiero que me arrolle mientras le grito “me follé a tu madre!” asi no sea cierto.

No quiero hablar de Dios, sólo quiero ver su cara/ soy la destrucción, tu solución!!

Se repite la misma estrofa una y otra vez. Y es gracioso, porque su cara no me mira. una botella Budweiser de cuello largo lo mantiene perfectamente ocupado, sin darse cuenta de los gestos obscenos que hago, ni de como me río descaradamente de todos los pobres incautos que ponen sus voluntades al servicio de un hippie masoquista.

Pero es un buen tipo, me cae bien. tal vez lo invite a mi parrillada de Domingo, al mejor estilo suburbano.

Eh, en qué estaba?… ah, si. Justo ahí. A punto de besar un par de
amargos labios de Tennesee. Me entrego a tu destrucción, belleza criminal.

Y que se haga tu voluntad tanto en mi cerebro como en mi hígado. Sólo déjame un buen rostro para la foto.

Qué!!
ya, se acabó el texto!
Como joden!


De momento escuchando:
Generacion Perdida


Fuckin’Hell!!

He estado pensando mucho en la muerte, no como rito y paso a otras vidas (cosa que respeto pero me aburre pensar que salgo de un problema para meterme en otro-por qué no podemos simplemente desvanecernos y estallar como una piedra de lodo seco?-). Pero atención a esto: no ando hablando de la muerte y poniendo calaveritas en todos lados, y sabiéndome un gallina, y aún asi aparentando ser un tipo duro. he visto muchos, y creo que necesitan ayuda.

para meter un destornillador en su ojo.

“quiero compartir el siguiente fragmento…” blablabla, es un trozo de diálogo, que describe un poco lo que pienso de un persistente afán por llenar de etapas e íconos algo tan simple como averiarse y dejar de funcionar.

Va en su idioma natal, y para aquellos de vosotros queridos feligreses que no sepan o no quieran esforzarse por traducirlo, también va en Español.  Personalmente me gusta más el inglés, simplemente porque me “molan” más los dialogos asi.

“This church. Makes me chill. If I believed in God, this would be the perfect place in which I could be sent to Hell. If I believed in Hell.”

“Esta iglesia. Me da escalofríos. Si creyera en Dios, este sería el lugar perfecto para que me mandaran al Infierno. Si creyera en el Infierno, por supuesto.”

-Dexter Morgan

auf wiedersen!

Published in: on marzo 29, 2009 at 6:26 am  Dejar un comentario  
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